miércoles, 24 de agosto de 2016

Torneo Metropolitano Clausura 2016 Fecha 1



Sábado 27 de Agosto 
Estadio Multideportivo FCO



4° DAMAS, gimnasio de Sag.Lomas  18.00 hs. Mun Almte Brown-F.C.Oeste C.



Domingo 28 de Agosto 
Estadio Multideportivo FCO







29 de Agosto (Recuperación Fecha 4)
Cancha descubierta Colegio Ward

18 hs Menores Ferro A vs Colegio Ward
19 hs Cadetes Ferro A vs Colegio Ward



31 de Agosto (Recuperación Fecha 1) 
Estadio Multideportivo FCO

19 hs   Menores Ferro A vs Sag Lomas
20 hs   Cadetes Ferro A  vs Sag Lomas


Videos Ferro B-Mitre B, torneo Preparacion.



Arquero, Juan Schwartzman, pivot.

Torneo Preparacion, video Menores cab. Ferro y Sedalo.

domingo, 21 de agosto de 2016

Resultados del Domingo 21/08.


Tira inferiores A en San Martín:
Final Infantiles Damas, Mitre 10:25 Ferro (3-11).
Final Menores Damas, Mitre 24:24 Ferro (14-13).
Final Cadetas Damas, Mitre 19:23 Ferro.
Final Juveniles Damas, Mitre 23:17 Ferro.
Final Juniors Damas, Mitre 19:29 Ferro.


Mayores caballeros:
Mitre B 17:19 Ferro B (9-9). 

Resultados Damas:
Infantiles, Ferro B 26:19 AAAJ B.
Menores, Ferro B 9:32 AAAJ B.
Cadetas, Ferro B 22:11 AAAJ B. 


Jugado en Caballito:
Final mayores, Ferro C 29:18 Cedem.

sábado, 20 de agosto de 2016

Torneo Preparacion, resultados fecha 3.



Inferiores A caballeros, en Lanus Oeste:
Derrota en Infantiles cab. Sedalo 24:18 Ferro.
Triunfo de Menores cab. Sedalo 16:17 Ferro.
Derrota en Cadetes cab. Sedalo 25:31 Ferro.
Derrota en Juniors cab. Sedalo 23:19 Ferro.
Derrota en Juveniles cab. Sedalo 28:22 Ferro. 

Final mayores damas, en Isidro Casanova:
El Portugues 25:29 Ferro B.

Mayores caballeros, en Lanus Oeste: 
Sedalo 25:22 Ferro.

Mayores damas, en Lanus Oeste: 

Sedalo 29:28 Ferro.

Mayores damas C: 

All Boys 17:21 Ferro C.


Torneo Preparación Fecha 3


Sábado 20 de Agosto

MiniHandball:






Domingo 21 de Agosto






Videos, Ferro C-Comunicaciones B.





lunes, 15 de agosto de 2016

Ginóbili y Velasco ponen en ridículo.... Clarin.com

Ginóbili y Velasco ponen en ridículo al futbolero argentino promedio

Opinión
El discurso autocrítico del entrenador de la Selección de vóleibol y de la estrella del básquetbol nacional, un ejemplo a tomar en otros ámbitos.

Desde que en el siglo 16 Nicolás Maquiavelo expuso en El Príncipe que en política hay que ser despiadadamente pragmático para alcanzar el éxito (haya dicho o no que "el fin justifica los medios", frase que siempre se le atribuyó pero parece que en forma errónea), se sabe que el exitismo no es industria argentina, sino que es más antiguo y aquí llegó importado.
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Sin embargo, en el deporte de este país hay un culto por el "ganar como sea", "matar o morir", "dejar la piel en la cancha" o que "el segundo es el primero de los perdedores", que ubica a los argentinos entre los abanderados de los que fracasan buscando el éxito sólo detrás de las victorias.
Campeón antes de empezar a jugar, favorito sólo por el hecho de tener al mejor del mundo de tu lado sin una estructura que lo sostenga, incapaz de tolerar el festejo ajeno pero vanguardista en el momento de cargar al anfitrión en su propia casa ("Brasil, decime qué se siente...) y sólo abierto a ponderar una medalla porque, en un Juego Olímpico, es el podio o el cadalso.
Esa es la descripción del argentino promedio.
Julio Velasco se colgó 14 medallas de oro en su carrera. Ganó dos Copas del Mundo, tres Europeos, dos Asiáticos, seis Ligas Mundiales y un Panamericano. La panacea de los resultadistas, quienes sin embargo deben soportar que el propio entrenador de la Selección de vóleibol tenga la desfachatez de cuestionar las consecuencias de una victoria.
"En el ambiente había demasiada euforia, como si hubiéramos ganado algo, y lo único que hicimos fue ganar dos partidos. Le ganamos a Rusia pero es un partido, todavía no pasamos a cuartos. Si nos cambian el rol y nos ponen en el lugar de ganarles a todos, es muy complicado. Es una hazaña ganarles a estos equipos", analizó Velasco después de perder ante Polonia. 
Una declaración de principios que debe generarle náuseas a ese hincha argentino promedio que cada domingo no sólo se sube a las canciones de las barras bravas, sino que llega hasta a camuflarse detrás de ellos para disimular su propia descarga de violencia.
Y siguió Velasco con su análisis catedrático de la derrota frente a los polacos: "Nosotros perdimos lucidez, debemos preguntarnos por qué la perdimos, no era un problema motivacional. No bloqueábamos donde teníamos que hacerlo, no estábamos donde teníamos que estar. Hay que tener en claro lo que hay que hacer en cada momento".
Tanto que se habla y escribe sobre su crisis, el fútbol argentino debería aprovechar a Velasco. Su sabiduría, su experiencia. Hay un tal Pep Guardiola que puede dar fe de lo provechoso de los consejos que le dio este platense de 64 años, que por primera vez está dirigiendo el seleccionado de su país (había sido asistente del coreano Young Wan Song en los 80) tras haberse llenado de oros como un argentino que convirtió al vóleibol de Italia en potencia. Por ello mismo, Lazio e Inter lo sumaron en su momento a su escuadra como manager para el fútbol.
"Guardiola me consultó sobre el tema de cambiar después de ganar. Me dijo 'Vi que cambiaste luego de ganar con Italia en vóleibol'. Charlamos justamente sobre eso: cambiar luego de ganar", contó poco tiempo atrás Velasco sobre aquella charla con Pep. 
"Cambiar después de ganar" en el país de "equipo que gana no se toca". Velasco, un desubicado.
Emanuel Ginóbili logró lo que difícilmente pueda conseguir algún argentino: cuatro anillos de campeón de la NBA, el primer jugador en ganar un título en la Euroliga y uno en el poderoso campeonato estadounidense, tránsito asegurado hacia el Salón de la Fama y mantenerse competitivo a los 39 años, tanto para San Antonio Spurs (le renovó por dos temporadas más) y en su Selección.
Además, Manu integra un grupo de deportistas que no sólo le dio cuerpo y forma al mejor equipo del deporte argentino en toda su historia, sino que además se comprometió con un proceso de cambios al ver que la dirigencia estaba vaciando la Confederación Argentina de Básquetbol (CABB), con Luis Scola como abanderado (otra vez) de un reclamo que derivó en un profundo proceso de cambios.
Una senda que en cambio los futbolistas eligieron no transitar al ver cómo se desmoronaba la Asociación del Fútbol Argentino. "Son decisiones", diría un director técnico.
La Selección de básquetbol, que pide a gritos que deje de hablarse de la Generación Dorada porque apenas quedan las últimas llamas de aquel equipo brillante que conquistó el Oro en Atenas 2004, había empezado con dos victorias su camino olímpico en Río, ante Nigeria y Croacia. Lituania, el jueves, le estableció un freno, en un ambiente eufórico, lleno de argentinos en la Arena Carioca 1.
Los lituanos, subcampeones europeos, jugaron al básquetbol cuando se vieron en apremios ante una posible remontada argentina en el último cuarto, que llegaba más producto de la voluntad que del concepto. Justamente, este último, el valor que tuvo siempre este equipo para suplir el déficit de centímetros que históricamente sufrió frente a las grandes potencias a las que puso de rodillas. A todas.
"Defensivamente estuvimos muy bien, pero ellos fueron más lúcidos y sacaron ventaja porque jugaron siempre igual. Nosotros nos enloquecimos en nuestro afán de ganarlo con coraje. Eso pasa siempre en nuestro país: pensamos que todo se gana con huevos. No: se gana jugando bien. Y después tenés que sumarle huevos. Creímos que podíamos ganar empujando y hay que jugar bien", aportó Manu.
"Se gana jugando bien" en el país de "hay que poner un poquito más de huevos". Ginóbili, otro desubicado.
El fútbol es el motor emocional de los argentinos. Y para ordenar la AFA, tal vez haya que sumar la opinión de los Ginóbili, de los Velasco... Como lo hizo Guardiola, el técnico sacapuntos por excelencia.
Sucede que ambos, Velasco, Ginóbili, hablaron de lucidez, un valor carente en un país que sigue ponderando la opinión de viejas glorias, a las que da pena escuchar, en vez de rescatar el legado que dejaron en una cancha.

Resultados del Lunes 15/8, Torneo Preparacion.


Debut en CASA de la tira COMPLETA de Inferiores B femenina:

Final Infantiles Damas B, Ferro 20:16 All Boys.
Final Menores Damas B, Ferro 10:35 All Boys (3-18).
Final Cadetas Damas B, Ferro 20:22 All Boys.
Final Juveniles Damas B, Ferro 26:16 All Boys.
Final Juniors Damas B, Ferro 25:20 All Boys.



Video Cadetas, Ferro-River por Torneo Preparacion.

Fotos del fin de semana (13 y 14/8)

LINK

https://goo.gl/photos/GsDery6bsK8rvZHW7

Torneo Preparación Fecha 2, resultados. Domingo 14 de Agosto.

Tira inferiores A damas, jugados en Caballito, Gimnasio Multideporte.



Final Infantiles damas, Ferro 35:12 River (18-6).
Final Menores damas, Ferro 27:30 River (11-13).
Final Cadetas, Ferro 20:13 River.
Final Juveniles damas, Ferro 19:27 River (9-12).
Final Juniors damas, Ferro 22:12 River.


Mayores:
Final, Ferro C 27:23 Comunicaciones B (12-10).

¿Querés ser un atleta olímpico?-Hernán Sartori, Clarin.com


Juegos Olímpicos
Bienvenidos al largo y sinuoso camino de aquellos que se subieron a la montaña rusa del deporte de alto rendimiento y no se bajaron hasta cumplir su sueño.
¿Querés ser un atleta olímpico? ¿Querés sentir lo que es desfilar en la ceremonia inaugural y escuchar el Himno cuando te reciben oficialmente en la Villa Olímpica, como es tradición? ¿Querés pasearte con la indumentaria oficial celeste y blanca para te miren desde lejos y sientas que otros te respetan y que les gustaría estar en tu lugar? ¿Querés compartir con deportistas muchos mates, charlas o duelos en una Play, y hasta animarte a pedirle una foto a un grosso? Dale, jugate a ser un atleta olímpico. Pero sabé, entonces, que el camino será largo y sinuoso.
¿Querés ser un atleta olímpico? Tenés que saber que, practiques el deporte que practiques, será fundamental que un entrenador capacitado detecte a tiempo tu talento desde pibe y le proponga a tus viejos que apuesten por vos como deportista. Que tenés pasta y que de la familia y de vos depende exprimir ese talento con el conocimiento de quien te guíe.
María de los Angeles Peralta, en sus primeras carreras en pista, en Mar del Plata.
María de los Angeles Peralta, en sus primeras carreras en pista, en Mar del Plata.
¿Querés ser un atleta olímpico? Dale, copate. Eso sí, vas a vivir años de sacrificio con una dualidad constante entre tu faceta deportiva y tus relaciones sociales, laborales y amorosas. De adolescente te vas a perder fiestas de 15, salidas a los boliches, reuniones de amigos y hasta una cita con la mina o el flaco que te cabe. Cuando ya pienses que sos grande y no sepas aún para qué estás en el deporte, vas a necesitar el apoyo de los tuyos para bancarte no poder laburar. Porque ser atleta de elite requiere dedicación full time.
¿Quéres ser un atleta olímpico? ¿Por qué no? Entendé entonces que quizás vas a terminar el colegio secundario rindiendo materias libres, con la complicidad de algún profe que sepa lo que es la pasión. Y si te animás a emprender la aventura de una carrera terciaria o universitaria, deberás aprender a estudiar y a hacer resúmenes en los bondis, subtes o trenes. O en auto, si es que te llevan.
¿Querés ser un atleta olímpico? Cuando ya te vean como un diamante en bruto, se van a sentar con vos especialistas de la salud y tu entrenador y te van a explicar, si saben lo que hacen, que el deporte de alto rendimiento no es justamente sano. Que a tu cuerpo lo vas a meter en una montaña rusa de exigencia enorme. Que rozarás el límite del entrenamiento, con la obligación del juego limpio. Que si tenés que subirte a un bote a las 7 en el Tigre, con escarcha en el camino, lo vas a tener que hacer. Que si el tatami está despegado, mejor moverte por un sector que esté bien, y que si un dedo está mocho, vendátelo y seguí luchando. Que si te tocan 10 pasadas de 1.000 metros son 10 y son de 1.000, llueva, truene o amenace granizar. Que vas a convivir con dolores. Que se te va modificar el cuerpo y vas a aprender a que miren tus músculos, sobre todo si sos mujer y puedas ser observada raramente por esta sociedad machista que encima te cuestionará por qué postergaste la maternidad por ser olímpica.
LONDRES (REINO UNIDO), 05/08/2012.La argentina María Peralta a su llegada a la meta en el maratón femenino de los Juegos Olímpicos de Londres 2012, hoy 5 de agosto, en el centro de Londres.Peralta finalizó finalizó en el puesto 82 de la prueba. EFE/Alberto Estévez
LONDRES (REINO UNIDO), 05/08/2012.La argentina María Peralta a su llegada a la meta en el maratón femenino de los Juegos Olímpicos de Londres 2012, hoy 5 de agosto, en el centro de Londres.Peralta finalizó finalizó en el puesto 82 de la prueba. EFE/Alberto Estévez
¿Querés ser un atleta olímpico? Olvidate del chori, del chimichurri, de los churros bañados, de las galletitas de la abuela, de la fritanga... Aprenderás a distinguir las proteínas de los hidratos, los azúcares de las sales, la hidratación del tomar por tomar... Y sabrás que se puede comer rico y sano al mismo tiempo. Sólo hay que animarse.
¿Querés ser un atleta olímpico? Armate de paciencia porque el trabajo se construye paso a paso y te empezarán a probar en una convocatoria al seleccionado de tu deporte. Te vas a tener que fajar con varios para conseguir un lugar en lo tuyo y luego obtener resultados en un campeonato nacional para pensar en representar al país en un Sudamericano. Y cuando llegue ese momento, entenderás todo.Tomarás conciencia de que estás siguiendo el camino de tu pasión.
¿Querés ser un atleta olímpico? Joya. Solita se te va a aparecer a menudo una señorita muy traicionera llamada “mente”, que cada tanto te va poner los puntos. Te va a preguntar para qué corno te levantás tan temprano a hacer pesas o a dar paladas en un lago. Te va a cuestionar quién te creés que sos y se te va a reír cuando le digas que querés ser Highlander o la Mujer Maravilla cuando en realidad sos El Chapulín Colorado. La señorita te va a hacer la vida imposible si no te acostumbrás a domarla, a respetarla cuando te habla y a presentársela a un psicólogo deportivo que te aconseje cómo tratarla para que no se te vuelva en contra al primer traspié.
Mariano Mastromarino, al trote en la pista marplatense.
Mariano Mastromarino, al trote en la pista marplatense.
¿Querés ser un atleta olímpico? Sabé que vas a caer muchas más veces de las que vas a levantar los brazos al cielo o a agacharte en un podio para que te cuelguen una medalla. Que está en vos entender que un mal resultado es producto de un error y que los errores son aprendizaje y no frustración. Que serás mejor porque perdiste con justicia, porque te hicieron la toma justa para ponerte de espaldas o porque te dieron un gancho al hígado que te hizo colapsar.
¿Querés ser un atleta olímpico? Si ya llegaste a nivel sudamericano o panamericano, empezarás a cobrar una beca y tendrás cobertura médica. Pero estarás fuera del sistema formal laboral, sin aportes, y quién sabe qué te deparará el futuro. Y encima las becas deben revalidarse con resultados y ante el mínimo traspié sufrirás la injusticia de un descenso en la escala y de golpe te deberás replantear si podés seguir pagando el alquiler.
¿Querés ser un atleta olímpico? Con suerte se te podrá acercar algún sponsor y vas a pensar que es joda que te den suplementos nutricionales, ropa, hidratación o una malla porque sos bueno en serio. Su cercanía dependerá de tus resultados. Tenés que entender su juego. Y también aprenderás a lidiar con los periodistas: con los que estarán siempre porque les encanta lo que hacés y lo que hacen, y con los paracaidistas que te llamarán Mariano cuando sos Martín o te preguntarán por tu lucha arriba de una pedana. Respirá hondo y contestá como puedas.
Mariano Mastromarino, bronce en el maratón de los Juegos Panamericanos 2015.
EFE
Mariano Mastromarino, bronce en el maratón de los Juegos Panamericanos 2015. EFE
¿Ahora estás realmente seguro de que querés ser un atleta olímpico? Bien por vos que entendiste las reglas. Cuando lo logres, recordá lo que disfrutaste y sufriste en el camino para llegar a jugarte todo en 10 segundos en una pista, en 2.000 metros de una regata, en 4 minutos sobre un tatami, en tres rounds, en cuatro cuartos sobre una cancha de básquetbol.
Si el destino te sonríe, las luces se te acercarán, habrás subido al Everest o serás Leo DiCaprio en la proa del Titanic. Pero si justo ese día y a esa hora no resultó nada de lo que pensabas, llorá y luchá contra la amargura, pero no escuches a los que te hablen de fracaso tirados con una birra en un sillón o con un micrófono que busca sangre en la mano.
Tené en claro que siempre habrás sido un atleta olímpico y que tu vida ya no será igual. Porque entendiste que fracasar es no animarse a subirse al tren de los desafíos y seguir esperando que otros te cuenten lo que es la vida.
Vos, que conocés lo que es ser protagonista de tu pasión, ya te ganaste el éxito. Y sos feliz.